Descubre los trucos para conseguir una casa más luminosa

¿Quién no desearía tener una casa más luminosa y acogedora? Cuando nuestro hogar tiene estas dos características, nos apetece pasar más tiempo allí y queremos que nuestros seres queridos también nos visiten para pasar una tarde o noche diferente.

La orientación de la vivienda y la altura del piso, entre otros factores, son determinantes a la hora de disponer de más o menos luz en nuestra casa. Sin embargo, existen algunos pequeños trucos que no todo el mundo conoce y que sirven para que aquellas casas que carezcan de luminosidad, puedan serlo un poco más. ¿Te gustaría conocer estos truquitos? ¡Te los presentamos!

Los 5 trucos que te ayudarán a tener una casa con más luz

Algunos pequeños retoques pueden marcar mucho la diferencia aunque no lo creamos. Y lo mejor de todo es que no necesitamos realizar reformas ni cambiar puertas ni ventanas, por lo que es un cambio fácil de hacer. Estos son los trucos para aportar luminosidad al hogar que mejor funcionan.

Utiliza una paleta de colores más clara

Los colores claros ayudan a que los espacios parezcan más luminosos y transmiten armonía y paz. Elige colores como los diferentes tipos de blanco, el beige o el gris, y combínalos como más te guste. Usa estos colores para las paredes y el techo, pero también para los muebles y el resto de la decoración.

Juega con los textiles

Usar fundas de cojín y cortinas de colores claros también ayuda a dar más luz a las habitaciones. Por otra parte, elige aquellos que permitan pasar la luz y rechaza los opacos. Los muebles de bambú, mimbre o ratán, también ayudan a crear un espacio con una apariencia más luminosa.

Apuesta por objetos metalizados

Los objetos con acabado metalizado también dan más luz a cualquier estancia por la luz que irradian, como un jarrón o un joyero. Colócalos en puntos clave y consigue ese toque extra de luz que buscas.

La luz artificial también influye

No solo la luz natural es importante, sino que dependiendo de la luz artificial que elijamos, hará que nuestra casa tenga una apariencia u otra. No hay nada más acogedor que las luces cálidas en aquellas estancias en las que pasamos más tiempo y buscamos descanso y relajación.

Los espejos siempre funcionan

Muchos no lo creerán, pero el truco del espejo nunca falla. Colocar un espejo en las habitaciones en las que queremos más luz y amplitud es un buen truco. Colócalo en el lateral o, mejor aún, en el frontal del armario, y la habitación cambiará por completo. Si este mismo truco lo extrapolamos al salón, podemos crear un bonito mural con composiciones de espejos que aportarán un toque extra de luz.

Como ves, siempre es posible conseguir algo más de luz en casa si recurres a viejos trucos. Y es que a pesar de ser tan solo pequeños cambios, la diferencia es bastante notable. Por último, pero no por ello menos importante, no olvides el truco al que siempre debes recurrir: abre bien las ventanas y persianas y aprovecha cada rayo de sol.

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